La Pulseria nació de un sueño que guardé durante años.
Después de terminar mi carrera y comenzar mi vida profesional, ese sueño quedó esperando. Hasta que en 2012 nos fuimos a vivir a Madrid en familia y algo volvió a moverse.
Ahí descubrí el mundo de la bisutería y la personalización, y sobre todo, la posibilidad maravillosa de crear algo con mis manos que pudiera significar mucho para otra persona.
En marzo de 2014, ya de vuelta en Chile, nació oficialmente La Pulseria.
Al principio fueron amigos, familia y esas primeras personas que confiaron en lo que estaba haciendo. Después llegaron muchas más.
Y con ellas, miles de historias. ♡
La Pulseria ha cambiado de casa, de taller, de país y de etapa muchas veces.
Ha vivido pausas, reinicios, una pandemia y hasta una temporada al otro lado del mundo. Y cada vez que la vida cambió, La Pulseria cambió conmigo.
Pero hay algo que nunca cambió: seguimos haciendo piezas para conectar personas.
Para celebrar una amistad, acompañar una despedida, recordar a alguien, proteger, agradecer, empezar de nuevo o simplemente decir “estoy contigo”.
Porque después de tantos años entendí algo:
nunca fue solo una pulsera.
Detrás de cada hilo hay una intención.
Detrás de cada símbolo, una historia.
Y detrás de muchas de nuestras pulseras, personas que quieren seguir conectadas. ♡
Cada pulsera pasa por nuestras manos.
Elegimos los hilos, armamos, anudamos, estampamos y cuidamos cada detalle porque sabemos que muchas veces no estás comprando algo para ti.
Estás diciendo te quiero, te acompaño, gracias, buena suerte, no te olvides de mí o simplemente estoy aquí. ♡
Soy Daniela, fundadora de La Pulseria.
Y después de más de 12 años, sigo creyendo exactamente en lo mismo:
hay regalos que conectan personas. ❤️